Un sueño para todos.
Hace mucho que no comparto ninguno de mis cuentos, este lo escribí hace ya dos años, y este me parece un buen momento como cualquier otro para compartirlo, cuando las noticias del mundo hacen temblar nuestros sentimientos.
Sólo nos queda esperar que algún día los niños que educamos sean capaces de vivir con amor, dejar a un lado las diferencias, la avaricia, el desprecio por la vida, y cambien el mundo a un lugar inimaginable para los que ahora juegan con la vida.
Un sueño, para todos.
Hay cuatro hermanos, que viven en una ciudad, en un país, que esta en guerra.
Son niños, y al igual que vosotros, sus corazones laten y tienen hambre.
El mayor Genaro tiene 11 años, le sigue con 9 años Felicidad, Libertad con7 años, y el mas pequeño tiene 5 años se llama Justo.
Por la mañanas, mientras, los adultos, corren entre las calles, rotas, buscando agua y comida, para la familia, ellos salen por una ventana, no hay escuelas, a las que ir, al principio de la guerra, fueron bombardeadas, no hay parques donde jugar, no hay un lugar seguro para ser niño en aquella cuidad...
A donde irán? Van a los restos de lo que un día fueron hogares, a buscar unos zapatos sin agujeros, tal vez una almohada, o una muñeca para la hermana, en el cielo oyen, aviones, es la señal, todos huyen a esconderse en sus rincones, como pequeños ratones, que oyeron el sisear de una serpiente.
Cuando están en casa comparten y reparten. En esta ocasión Justo, a encontrado una lampara de aceite, y con su sonrisa inocente, la enseña a sus hermanos y dice.
-Encontré, la lampara de aladin!
Los hermanos rieron, le dijeron que era solo un cuento. Pero el no se dejo desilusionar, froto la lampara, y para sorpresa de sus hermanos, salio un genio. Tan grande era el genio, que estaba doblado para no romper con su cabeza el techo, iba vestido como en los cuentos que les contaba su madre, un gran turbante, un chaleco morado con bordes dorados, pantalones bombachos a juego, y las babuchas mas grandes que alguna vez vieron.
El genio miro a los niños, y pregunto.
-Quien es mi amo? No hay ningún adulto aquí?
Genaro contesto.
-Mama, ha ido a por agua al pozo, y papa esta en la guerra...
-Y quien a frotado la lampara? Pregunto el genio.
-A sido Justo. El niño se acerco, y aunque detrás de su hermana se escondía, se le oyó preguntar.
-Eres un genio bueno o malo?
-Depende de quien sea mi amo, y los deseos que pida...
Eres como el genio de aladin? Pregunto Felicidad.
-No se quien es aladin, pero soy un genio, y concederé tres deseos aquel que froto mi lampara.
-Podemos pedir cualquier cosa?
-Cualquier cosa, mientras que solo sean tres, y tenéis que expresarlo muy bien, si no puede pasar algo catastrófico...
Los tres hermanos mayores se pusieron a discutir, que deseos eran mas importantes.
-Un burro para que ayude a mama, a traer el agua... Decía Libertad.
-Mejor un grifo, y así no tiene que ir a buscarla... Corrigió Genaro.
-Comida, tenemos que pedir comida. Dijo Felicidad.
Justo, se acerco, y muy seriamente dijo.
-De nada sirve, un burro, un grifo, o una saco de arroz, si luego nos bombardean, y muere uno de nosotros. Creo que deveriamos acabar con la guerra.
-Pero si acabamos, con la guerra tiene que ser en todo el mundo. Nadie, debería vivir, con miedo... Dijo Libertad.
El genio escuchaba, y observaba, aquellos cuatro niños, intentando cambiar el mundo. Era la primera vez, en mas de 1000 años, que un niño frotaba su lampara, y era la primera vez que veía algo así, no querían poder, o tesoros, querían vivir. Justo, sonrió levanto la lampara y dijo.
-Ya se como pedirlo! Genio, deseo que todas las personas del mundo, vivan en paz, y se respeten sin importar, color, sexo, religión, o ideal. El genio, sonrió.
- Es el mejor deseo, que nunca me han pedido. La magia empezó a salir, de sus dedos, el suelo temblaba, y el techo parecía caerse. Pero solo fue un momento, el genio, entonces dijo.
– Ya esta mi señor. Los niños, miraban por la ventana, pero nada había cambiado.
-No pasa nada? Dijeron mirando, al genio decepcionados.
-Paciencia, un deseo de tales dimensiones, lleva tiempo, yo he encendido una chispa, ahora esperar a que sople el viento.
-Pero, si hoy no hay viento! Dijo Justo.
-Id pensando, el próximo deseo, yo necesito descansar, aunque vosotros no veáis nada, yo estoy cansado.
Y dando un gran bostezo, despareció en su lampara. Los niños, se quedaron, discutiendo, seriamente, cuales eran las cosas importantes. De repente, se empezó a escuchar mucho jaleo, en las calles, voces, y su madre entro llorando en la casa.
– Niños, niños, a acabado la guerra, papa volverá a casa! Toda la ciudad, se reunió en la calle, cantaron, lloraron, y se abrazaron, sin importar color, religión, o ideal, todos eran humanos.
Los niños, de la lampara se olvidaron, estuvieron todo el día, celebrando, y cuando llego la noche, su madre, les dijo.
- Queréis que os cuente un cuento, aladin por ejemplo?
Y los niños, sonriendo dijeron.
-Mañana, ahora estamos cansado, pero deja la vela encendida, un rato.
La madre les dio un beso de buenas noches y se fue a su cuarto. Ellos, esperaron, unos segundos, antes de volver a frotar la lampara, y sin gritar mucho para que la madre no les oyera, dijo Felicidad.
-A funcionado, la guerra se a acabado!
-Me alegro tenéis otro deseo?.
-Si, Genio, deseo, que en todas las casa, sin agua, halla, un grifo con agua potable, hasta en el desierto, mas lejano! Dijo Justo.
El genio, no lo pudo evitar, se rio.
-Valla, sorpresa se van a llevar!! Jjajaj
Al genio, como la vez anterior le empezó a salir la magia de los dedos, el suelo y el techo temblaban, y la madre asustada, entro en la habitación, para salvar a sus hijos, y claro vio al genio, tan grande, y mágico, que se desmayo del susto. Los niños, le echaron, agua en la cara, y Libertad, señalando a la cocina, dijo.
-Mira , mama, tenemos un grifo, y sale agua potable!!
La madre, se levanto miro el grifo, lo abrió, y con cara sorprendida dijo.
-Esto antes no estaba...Y como a llegado aquí? Niños?
-A sido el.
Dijo señalando al genio, la madre al verlo se volvió a desmayar. Esta vez, Genaro, hablo a su madre.
- Madre, no te preocupes, es un genio bueno, Justo, le pidió que parase la guerra, y ahora le a pedido un grifo, para cada casa. La madre, los miraba aturdida.
-Un grifo, en cada casa? Y decís que el, a parado la guerra?
-En realidad, no he sido yo, han sido ellos, en mil años, de ser genio nunca nadie, había pedido, algo tan bonito como esto.
La madre abrazo a sus hijos, y con lagrimas en los ojos les dijo.
- Estoy muy orgullosa de vosotros, lo habéis hecho muy bien.
-Y ahora que queréis por ultimo deseo? Pregunto el genio
-Podríamos liberarte, como hizo aladin? Dijo Libertad.
-Me temo que eso no es posible, si alguien me libera, ocuparía mi sitio en la lampara, y no puedo hacerle eso al pequeño Justo, ha sido el mejor amo, de todos los tiempos sin duda.
La madre, tuvo una idea, y mientras los niños hablaban de cual iva a ser el ultimo deseo, ella subió al desván y rebusco, entre los trastos viejos.
-Genio, cuando pidan el deseo que pasara? Pregunto la madre.
-Volveré, dentro de mi lampara, que saldrá volando, hasta algún lugar lejano, donde mi próximo amo, me encontrara.
-Bien, ves este palo, doblado, con una esponja en el final, pues lo voy a poner en el agujero de la lampara, por donde sales, y cuando entres tienes que sujetarlo, muy fuerte, para que no se caiga en el vuelo, una vez, que hayas llegado a tu destino, mueve, el palo, y la esponja frotara tu lampara, y tu podrás pedir, los tres deseos, seras tu amo...
-Eso es hacer trampa. Dijo el genio.
-Y crees que funcionara? Dijo la madre.
-No lo se, la verdad, es que nunca lo había pensado, pero parece muy buena idea! El genio rio felizmente.
Los, niños, se acercaron, Justo cogió, la lampara, con cuidado, de que no cayera el invento de su madre, y pidió su ultimo deseo.
-Genio, deseo, que en donde haya hambre, aparezca mucha comida, frutas, carnes, verduras, dulces, panes, leche, todo tipo de cosas ricas! El genio, rio, y dijo.
- Me ha encantado, ser tu genio Justo, espero que siempre tengas tan bonitos deseos!
Y secándose unas lagrimas, de la emoción, de poder hacer realidad, los tres deseos mas valiosos, que jamas pudo escuchar, la magia empezó a brotar de sus dedos, nuevamente temblaban el techo y el suelo. Pero como las otras dos veces, solo fue un momento, y la magia ya estaba hecha, en la cocina, apareció tanta comida, que era inimaginable, los niños, reían, mientras, comían dulces, y frutas, jugosas, la madre, intentaba buscar espacio, en la casa, por que mirara, donde mirara, había comida, en los cajones, y armarios, hasta los botes de arroz,vacíos se habían rellenado, se oía a los vecinos, dar gritos de alegría.
-Esto que es! Milagro!
Estaban tan felices, que no se dieron cuenta, el genio, ya se había marchado. La lampara, salio volando, y el genio desde dentro agarraba con fuerza y esperanza, aquel palo, esperando aterrizar.
Movió suavemente, aquel invento, tan arriesgado, con miedo a que no funcionara, y pasarse 50 años encerrado, a la espera de un nuevo amo.
Y sabéis que, funciono, el genio salio de la lampara con una gran sonrisa, emocionado, incluso con prisa, miro a los lados, y vio que estaba solo, en medio de un desierto, y con voz, temblorosa, dijo.
-Deseo, un camello con los serones, llenos de comida. Y hay apareció, su bello trasporte, emocionado, pidió su segundo deseo.
-Deseo, una jarra de agua que nunca se acabe. Y hay la tenia, estaba muy nervioso, solo le quedaba uno, y no necesitaba pensarlo.
-Deseo ser libre.
Y la magia que normalmente salia de sus dedos, en esta ocasión, salio de todo su cuerpo, era todo luz, y chispas brillantes, cambiaba de color, morado, amarillo, rosa, azul, y cuanta mas luz, salia, mas pequeño se volvía. La luz, como un cohete, salio disparada al cielo, atravesó las nubes hasta llegar al firmamento, y al igual que un meteorito, entre las estrellas, bailo.
Desde la tierra, no se veía pero alrededor del mundo giraba, toda la magia, que algún día, guardo esa lampara. Y ahora el genio, ya no es genio, si no humano, y por el mundo viaja con su camello, viendo el resultado de aquellos tres deseos, fruto de los sueños y esperanzas de cuatro hermanos.
Sin duda, fueron los mejores deseos, que en toda su vida a dado.
Nota para el lector/a: Seria, bonito, precioso, encontrarse una lampara mágica,y aun mas bonito, seria que la encontraras TU, por que estoy segura, de que en tus sueños, cabemos todos.
Paula Carrion Martinez
Esta historia es tan hermosa y conmovedora. Me a llegado al corasonn. Es un cuento moderno, pero con el alma de las leyendas antiguas.
ResponderEliminarLo que más me encanta es como los deseos mas poderosos no son para uno mismo, sino para todos. Justo y sus hermanos, teniendo la posibilida de pedir cualquier cosa no piden un palacio, joyas o poder, piden lo fundamental: paz, agua y comida. Lo que cualquier ser humano en realidad anela.
No es casualidad que los niños se llamen Genaro (que evoca generosidad), Felicidad, Libertad y Justo. Juntos, forman el sueño de una humanidad libre y en armonía.
El genio es otro personaje fasinante. Después de 1000 años de servir a amos que seguramente pidieron riquesas egoistas, se encuentra con la puresa y la bondad. Los deseos de los niños no solo cambian el mundo, tambien cambian al propio genio.
Y el recibe la mayor magia: la madre, con su ingenio simple y compasivo, le da la herramienta para lograr su libertad. Es un círculo perfecto: la bondad engendra más bondad.
La moraleja cuento es que no necesitamos una lampara de laton para hacer magia. La verdadera magia es nuestra capacidad de soñar, de desear un mundo mejor y de actuar para crearlo. Cada vez que elegimos la compasion sobre el egoismo, la justicia sobre la indiferencia, la paz sobre el conflicto, estamos "frotando la lampara".
Los sueños de esos cuatro niños en una ciudad en guerra nos recuerdan que la esperanza más poderosa nace en las circunstancias más oscuras, y que un acto de bondad pura puede desencadenar una ola de transformación que viaja más lejos de lo que imaginamos.
Se lo leí a mis hijitos y les encantó. Gracias. Gracias por compartir esta joya. Es un regalo para el espíritu. Un recordatorio de que, en efecto, en los sueños más nobles cabemos todos.
Saludos desde Mexico
Gracias 🫂. Es un placer, saber que mis historias se comparten con los niños, son destinadas a ellos. Y tú visión de la historia es acertada, cuantas cosas serían diferentes si actuaríamos con amor...
EliminarEstá historia es mi grito de ayuda para una sociedad en la que tristemente todavía existen palabras como desigualdad, guerra o pobreza...