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Mostrando entradas de 2022

Cuentos con encantamiento...

 1. Un vaquero con suerte. Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo del antiguo oeste, un hombre vivía con su madre y su padre. Lo único que era verdaderamente suyo, era una yegua color vainilla, llamada arena. Los dos recorrían las llanuras, bajo la luna en busca de fortuna, no necesitaban galopar, disfrutaban de pasear y la brisa nocturna. En algún momento de la noche, el vaquero encendía un fuego y cenaba, bajo las estrellas. Algunas noches, paraban viajeros, indios perdidos, por que las nubes tapaban las estrellas, que marcaban el camino a casa. Compartían historias y comida, y luego su camino seguían. Y el vaquero, miraba a lo lejos, la oscuridad del infinito, y se preguntaba cual seria su destino... Ese día fue exactamente como todos, al caer el atardecer, nuestro vaquero ensillaba a su yegua Arena, y recorrían las llanuras. Pero esa noche todo cambio, cuando Arena con una piedra tropezó, que al romperse bajo el reflejo de la luna, parecía que caminase sobre estrellas... El ho...

Cuentos en piedra. 2

 2. La montana de los cuervos. Un jardín, con vistas al mundo, al borde de la montana. Una cabaña, en el árbol mas alto, en la noche parece, flotar en las estrellas. Hay vive el loco de los cuervos, así lo llaman los pueblerinos. Pero la verdad es que no es loco, si no rey. Hace mucho, cuando el solo era un niño, sus padres gobernaron con puño de hierro, sobre esas tierras. Estaban en guerra, continuamente... Creció viendo, a su padre luchar y morir por el oro, y a su madre probarse un vestido tras otro. Cuando su padre murió, le coronaron nuevo rey, pero seguían en guerra, y como no quería que su pueblo muriera, luchas, ni destrucción, declaro la paz, a sus vecinos, y crearon un trato de paz, que daba a todos la oportunidad de vivir y respetarse. Algunos ricos, protestaron, pero a el nada, le haría cambiar de opinión. Mando reconstruir las casas, escuelas, comercios, y poco a poco el reino volvió a florecer y sus habitantes, volvían estar felices de poder andar por sus calles s...

Cuentos en piedra.

1. El día es bonito. Erase una vez, hace mucho tiempo, una gran montana, y en ella un gran castillo, rodeado de un gran bosque. En el castillo, vivían el rey, la reina, y su hijo, él joven príncipe, al que le gustaba pasear por el bosque subirse a los arboles, bañarse en el rio, y tumbarse en la hierba, a ver los insectos y nubes. Un día escucho un pájaro cantar, y su canción era tan bonita que no pudo evitar decirle. -Pajarito, pajarito. Que bonito cantas! A lo que, para su sorpresa el pájaro respondió: -Canto bonito, por que, el día es bonito! PIO, PIO, PIO... Y se fue volando. El príncipe, volvió muy contento al castillo, y corrió a contarle a su padre lo ocurrido. -Papa, papá he visto un pájaro que habla... A lo que el rey contestó con tono serio. -Hijo mío, algún día serás el rey, ya tienes que empezar a pensar cosas serias. Los animales no hablan...  Y continuo un discurso, de cosas que si son importantes y cuáles no... Aún así el no perdió su amor por la naturaleza y siempr...

Cuentos con raíces. 3

Cuentos con raíces.  3.El árbol.  No sabia que hacia ahí, un pequeño brote salio de la tierra y simplemente un día sus raíces  se volvieron fuertes. Creció, con tronco grueso, grandes ramas, hojas brillantes y frutas jugosas. Era un árbol, ya habían pasado muchos años, desde que miraba el mundo desde abajo, ahora observa desde lo alto, respira viento fresco y da cobijo a varios animales, pájaros, ardillas, hormigas y alguna lagartija. Atado a la tierra que lo sostiene, escucha los relatos que le cuentan sus invitados, trinos sobre los mares, y tierras sin arboles. Pero el no se contentaba, con solo lo que le contaban los pájaros, y si algún viajero solitario paraba a su lado, buscando sombra... Agitaba sus ramas, dejando caer su fruta tan preciada, y con la voz ronca de los arboles preguntaba: - Viajero, tienes hambre? El que lo escuchaba, daba un salto y miraba a todos lados asustado. -Quien habla! El árbol crujía , sus ramas altas se movían, dejando entrar el sol por el...

Cuentos con raíces.2

 Cuentos con raíces.  2. Flores de Cerezo En un lugar al sur del mundo, donde el sol brilla en la arena, y en los ojos se reflejan las estrellas, hay un bosque, que surge de la puerta de una pequeña cabaña. Cuentan por las dunas, historias de una bruja, de nombre muy nombrado, aun que casi siempre, mal pronunciado, Kersiebloeisels, o lo que es igual, Flores de cerezo. Muchos son tentados con la idea de visitarla, pues les ofrece, una oportunidad de tener lo que mas desea.. -En mi mano izquierda veo lo que quieres, en la derecha lo que mereces. Con sus manos hace un suave balanceo, como sintiendo cual pesa mas. -Quieres, que mire? Eso dice a los que se atreven a golpear su puerta, pocos son los inteligentes que salen corriendo, aun que su mirada les dice que no es un juego, muchos contestan: -Pero tu concedes deseos? -Si mi pelo florece, te daré lo que mi mano izquierda revele, si por el contrario se seca , mi mano derecha dará la sentencia... - Y en que se basa su pelo ! Pregu...

Cuentos con Raíces.1

  En este blog voy a compartir mis propias creaciones, algunos pequeños cuentos y versos, fruto de mis pensamientos, nunca he publicado nada, pero me encantaría poder compartir mis historias...  Este es el primero de una selección de cuentos a los que reúno bajo el título de Cuentos con raíces se lo quiero dedicar, a mi abuelo, Antonio Martínez Menchén, que vio crecer al mundo, y ya con los ojos cansados, de un presente absurdo y una vida larga, se preguntaba por el futuro de las generaciones venideras...                                                         1. Recuerdos a la sombra. Hace no mucho tiempo, en una ciudad, donde la tierra se cubre de cemento, y los arboles se plantan ordenados, rodeados de un cuadrado, ahí donde los parques, arboles y flores son organizados, para dar a los habitantes de aquel lugar, un poco de naturalidad e...

Cine

 El cine clásico apareció en mi vida, en la casa de mis abuelos maternos. En la televisión en España teníamos cine de barrio, pero era casi imposible acabar de ver algo, entre comentarios y anuncios si no te habías dormido, te habías ido. Pero para mi gran suerte mi abuelo gran pasionario del cine, tenía toda la casa llena de películas, literalmente, estaban por todos lados, incluso estaban catalogadas con números y bien ordenadas, aún que eso es gracias a mi abuela que fue bibliotecaria y jefa de negociados en el instituto de cultura hispánica, tenía capacidad para catalogar y ordenar cualquier cosa. Empecé con el mago de Oz, producción de Hollywood, con Judy Garland, y La bella y la bestia, de Jean Cocteau, versión original con subtítulos, he de decir que tendría 6 años, y que le preguntaba todo el rato a mi abuela que decían los subtítulos. No sé cómo fue que empezé a mostrar interés, puesto que tengo dos hermanos pero no tuvieron esa conexión con el cine clásico. El caso es que...