Cuentos con raíces. 3
Cuentos con raíces.
3.El árbol.
No sabia que hacia ahí, un pequeño brote salio de la tierra y simplemente un día sus raíces se volvieron fuertes.
Creció, con tronco grueso, grandes ramas, hojas brillantes y frutas jugosas.
Era un árbol, ya habían pasado muchos años, desde que miraba el mundo desde abajo, ahora observa desde lo alto, respira viento fresco y da cobijo a varios animales, pájaros, ardillas, hormigas y alguna lagartija.
Atado a la tierra que lo sostiene, escucha los relatos que le cuentan sus invitados, trinos sobre los mares, y tierras sin arboles.
Pero el no se contentaba, con solo lo que le contaban los pájaros, y si algún viajero solitario paraba a su lado, buscando sombra...
Agitaba sus ramas, dejando caer su fruta tan preciada, y con la voz ronca de los arboles preguntaba:
- Viajero, tienes hambre?
El que lo escuchaba, daba un salto y miraba a todos lados asustado.
-Quien habla!
El árbol crujía , sus ramas altas se movían, dejando entrar el sol por el techo del bosque, y decía:
-Si me cuentas tu historia , dejare caer mas fruta.
Siempre miraban al árbol, y dudaban si estaban alucinando, el árbol insistía:
-Viajero toma descanso en mi sombra, y cuéntame por donde estuvieron tus pies.
Casi todos salían corriendo, pero alguno devoraba sus frutas, mientras le contaba, que les había llevado a su sombra.
Después el viajero continuaba su camino, y como es obvio, el árbol en el mismo sitio se quedaba.
Una noche de verano, en el silencioso bosque, algo despertó a nuestro curioso árbol, alzo la vista y vio el cielo en llamas, el bosque crujía, los arboles gemían, y el no podía hacer nada.
Tubo el impulso de salir corriendo, pero sus raíces le recordaron lo que sabia desde pequeño, ese era su sitio, y no lo movería ni el mas fuerte viento.
Los animales aun dormían, agito sus ramas, para despertarlos.
Y con la voz ronca de los arboles grito:
- FUEGO!!!
Huyeron todos, menos el pájaro mas viejo, que llevaba toda su vida haciendo su nido en aquel árbol, y con el trinar dulce de los pájaros, le dijo;
-Ven con nosotros, saca tus pies de la tierra!!
El árbol sacudió sus ramas.
- No puedo, ya lo intente...Vete con los tuyos no los vallas a perder.
El pájaro, le arranco unas hojas, y voló.
El árbol pensó: Que bonito, se ha llevado un recuerdo de mi.
Pero el pájaro tenia otra cosa en mente, voló, lo mas rápido que pudo hasta el pueblo mas cercano, donde vivía uno de esos viajeros , que siempre volvía a la sombra de aquel árbol, para contarle mas historias.
Entro por la chimenea, y cubierto de carbón, se lanzo sobre la cama donde dormían el hombre y su mujer, ajenos al fuego.
Los dos se asustaron, el pájaro dejo caer las hojas sobre ellos, y voló a la ventana, donde dio picotazos en el cristal, y trino como si le fuera la vida en ello.
El hombre vio el fuego, y con las manos en la cabeza, descalzo y en calzoncillos, salio corriendo por todo el pueblo, gritando :
-Fuego, fuego, que se nos quema el bosque!!
Todo el pueblo, corrió para ayudar al bosque.
Apagaron las llamas, y entre el caos, y las cenizas, el viajero llego donde nuestro árbol, tenia quemado parte de su tronco y algunas ramas.
A su lado el pequeño pájaro, que aviso al viajero, volaba.
El hombre se lanzo a la tierra, aun caliente, y dijo:
-Lo siento, llegamos tarde.
El árbol sacudió las ramas, dejando caer un poco de su ser carbonizado, y con su voz de árbol, aun mas ronca dijo:
-No, digas tonterías, mira detrás mio.
El hombre vio que el incendio, lo había alcanzado, pero gran parte del bosque se había salvado.
-Ves viajero, seguimos respirando.
Paula Carrión Martínez.
Comentarios
Publicar un comentario